17 agosto 2018

El despertar de mi letargo




Reconozco que llevo mucho tiempo con una sequía mental, en cuanto a opinión, y sobre todo a expresar todo lo que se me pasa por la cabeza.  Las crisis creativas o el modo de vaciar y liberarte por medio de la escritura forman parte del ADN de las personas.  No sirve forzar la máquina cuando no hay manera de desbloquearse. Pienso que simplemente hay que esperar llegue el momento y dejar que las palabras fluyan.

Tengo la cabeza llena de ideas que quiero expresar pero el bloque mental solo me permite pequeños esbozos en hojas de papel para llevar una cronología en el tiempo de todo aquello que escribiré cuando esté de nuevo preparada. Momento que siento está a punto de llegar y reconozco que siento un poco de miedo porque sé que el día que empiece, no pararé hasta  vaciar mi mente de todo aquello que lleva meses y años esperando fluir mediante palabras.

La ventaja que tengo es que yo escribo para mi bienestar y no para que me lean los demás, si lo hacen, bienvenidos sean, pero no es una de mis prioridades. Quiero decir con esto que no busco la aceptación ni el beneplácito ni tan siquiera escribir para generar tráfico, debate e incluso polémica. Hoy en día con el amplio abanico que tenemos para expresarnos,  pienso es un sumidero sin filtro donde se ha dado carta blanca al “todo vale” para escribir, descalificar y soltar todo a golpe de tecla.