11 marzo 2014

Gestionar el tiempo para aprovechar al máximo tus capacidades


En estos días en los cuales se habla de la conciliación laboral, y el poco tiempo que tenemos para todo, ya que las tareas se nos multiplican por mil y la frase típica es “no tengo tiempo para nada”, no viene de más establecer un horario y saber que sí se puede aprovechar al máximo el tiempo y explotar al máximo las capacidades.

Se puede trabajar, disfrutar de la familia y el ocio. Tres pilares importante para no ir por el mundo lamentándose de falta de tiempo. Casi siempre terminamos privándonos de algo, y eso nos supone un gasto de energía que no recuperaremos, al no ser que nos propongamos planificar mejor el día. Y lo que está claro, es que todos disponemos de la mismas horas, todo depende del aprovechamiento que hagamos de ellas.

Lo importante es dividir las horas en bloques. Puede suceder que la mayor parte de esas horas se emplee para la jornada laboral (8-10 horas) Sin embargo, nos quedan dos bloques más, la conciliación (hogar, familia, ocio) y las horas de sueño (7-8 horas).  Si nos saltamos alguna de estas partes constantemente, es cuando no aprovechamos al máximo nuestras capacidades y seríamos simples autómatas o robot que ‘ve la vida pasar’.


Cuando se organicen estos bloques, es preciso revisar si le estás dedicando la cantidad de horas necesarias a aquellos temas que son importantes para tu felicidad y desarrollo personal. Quizás no todos los días, pero sí una o dos veces a la semana hay que dedicar una parcela para uno mismo. La rutina cansa el pensamiento y agota físicamente. Por eso las personas que más ocupadas y tareas varias realizan al día, son más felices.

Luego están esas fugas de tiempo. Esos minutos que se pierden que sumados a lo largo del día son horas perdidas que jamás vamos a recuperar. “El tiempo es oro”. Para saber si malgastamos el tiempo, nada tan simple como hacer autocrítica de las tareas que realizamos clasificándolas en importantes y menos importantes. Llegaremos a la conclusión que malgastamos el tiempo en tareas perdidas que no nos aportan satisfacción.

Cumplir los horarios de forma rutinaria no significa que prime la calidad ante la cantidad. Todas las tareas a realizar tienen que ser beneficiosas y provechosas para nuestro enriquecimiento personal. Si realizamos una tareas, bien sea laboral o personal, pero estamos lamentándonos, plantéate qué haces mal para evitar esa queja constante. Haz los cambios necesarios para aprovechas más intensamente las horas.

Hay que recordar que para conseguir un tiempo de calidad, es necesario vivir intensamente el presente, dedicándole toda la atención a lo que se hace en cada momento. Y para ello organízate y así podrás llegar a todo. Si miramos alrededor, seguramente veremos casos de personas que trabajan mucho más durante el día, con infinidad de tareas varias, a parte del trabajo y la casa, y llegan a todo, incluso sacan tiempo para ellas mismas (peluquería, café con las amigas, ir a una charla comunitaria), la familia (hijos, pareja, amigos) y el ocio (ver una buena peli, leer un buen libro, pintar un paisaje) ¿Cómo lo hacen en 24 horas? Organizándose y poniendo intención en todo lo que hacen. Me viene a la cabeza un dicho que siempre me dice mi madre "si se quiere y se pone intención, hay tiempo para todo". Y puedo constatar que es tan cierto como la vida misma.

Anota, clasifica, actúa, optimiza y agiliza tu tiempo. Solo así aprovecharás al máximo tus capacidades y no te limitarás a ir por la vida como un autómata que solo trabaja, come y duerme y se pierde infinidad de momentos y horas al día para enriquecerse como persona.

No hay comentarios: