17 febrero 2011

Toma las riendas de tu vida y se feliz con tu independencia emocional




Siempre digo el mismo dicho. No es lo mismo vivir sol@ que vivir en soledad. Es una frase que me gusta mucho y que aplico en muchas áreas de mi vida. Ya que es un término que puede dar a malas interpretaciones. Si tú estás feliz con tu vida no echarás de menos nada ni a nadie.

La fórmula está en hacer  cosas que nos ayuda a crecer como personas. Porque nadie puede saber por ti, nadie puede crecer por ti, nadie puede vivir tu vida y nadie te pude decir qué es lo que quieres para tu vida, y en este caso da igual que vivas sola o en pareja. Ya que hay muchas personas que viven rodeadas de gente y sin embargo tienen ese sentimiento de soledad.

14 febrero 2011

Nacer con un portátil, un iPhone y las redes sociales debajo del brazo


Siempre he dicho que el mundo de la tecnología no vino conmigo en mi nacimiento. Que todo lo que sé o he aprendido ha sido de bien mayor o al menos bien pasada la adolescencia e incluso parte de mi juventud, también es verdad que me gusta empaparme de nuevas miras, pero todo con medida y sin que con ello sea una adición o vicio.

Pretendo aprender lo que me beneficia y me lo tomo más como un hobbie y una manera de estudiar y analizar a la ‘peña’,  que como un hábito vital, me aporta experiencias que antes no tenía, pero como no crecí con ellas, no logran envolverme hasta anular mi vida personal por completo, es más me aburren sobremanera si abuso de ellas, y necesito desconectar para sentirme de nuevo en el mundo.


12 febrero 2011

Te echo de menos



Cuando se trata de relatar un pasaje o vivencia de mi entorno, últimamente no es que se me dé muy bien. al menos tengo que dejar pasar un tiempo, de ahí el abandono de este mi rincón.  Pero, siendo una enamorada de la tecla o como en tiempos pasados (qué lejano queda) a golpe de cuaderno y bolígrafo Bic, como en todo lo que me rodea, tiene que llegar el momento.
No han sido buenos meses los que he vivido, si sentemos en cuenta que al final, todo terminó sin apenas poder hacer nada. Desde que todo sucedió hasta que le dí el último adiós, parece que ha pasado una eternidad pero no es así. Apenas fue ayer, cuando hacíamos planes de ir a Donosti o a Francia en cuanto cambiara de coche, o semanas antes, planeábamos las cenas de Navidad y un brillo de luz había en tu mirada, hasta que todo cambió como si fuéramos viviendo en un precipicio en apenas mes y medio.