12 agosto 2008

¿Te estresas con las vacaciones?


Estamos en verano y las personas intentan relajarse de todo un año de estrés. Se van a la playa, al campo a la luna o a surcar el cielo en globo. Estamos en las fecha en las cuales las personas intentan hacer todo lo que no han hecho o no han podido hacer durante el año.

Y estamos en la fecha en la cual hay más divorcios o separaciones en pareja. No, no es mentira. Lo dicen las estadísticas y no es algo que sea de ahora. Este cuento ya es antiguo. La única variación es que cada año suben las estadísticas.



Si nos paramos a pensar tiene su lógica. Durante el año cada cual vamos a nuestra santa bola. Con el trabajo (en primera posición) como buen Español y después el resto. El resto de la familia digo.

Durante el año, no tenemos tiempo más que para trabajar como si no hubiera un mañana y con ello, nos olvidamos de que tenemos hijos y sobre todo, nos olvidamos de que tenemos una pareja conviviendo con nosotros las 24 horas del día.

Con lo cual coges las vacaciones que las llevas esperando ya desde Semana Santa, organizas ir a la playa con la 'Family Fever' como marca la tradición y alquilas el mismo apartamento de todos los años porque para que vamos a cambiar de lugar, si aquí ya nos conocen, lo único que varía este año (por fin¡¡¡) es que tus suegros no van contigo. Y te montas en el coche lleno de trasto con la consecuente bronca de salida alegando que algún año de estos hay que comprar una caravana para llevar tanto trasto, y es que en la mayoría de los casos durante el año, nos olvidamos de los miembros que forman la unidad familiar; y aquí viene la primera bronca en la parrilla de salida.

Cuando finalmente arrancas vas pensando en lo relajante que van a ser estas vacaciones y en la siestas que te vas a chupar día tras día. Y sobre todo piensas que estas vacaciones no van a ser iguales que las del año anterior cuando quedaste tan cansado de ellas que juraste que el año siguiente te irías solo de vacaciones o te irías a cazar pingüinos al desierto.

!!Ay Dios mío ¡¡¡¡ la historia se vuelve a repetir una y otra vez. No hay siestas, no hay relajación no hay desmadre de horarios. Esto es peor que un cuartel general ¡¡¡¡ y esta tía o tío es peor que mi jefe dando ordenes. ¿Y los niños? Pero porqué no los hemos mandado a un campamento para aprender chino mandarín o con los abuelos que se iban a estrenar el apartamento del hijo pequeño ...

Todo es peor que durante el año ¡¡¡¡¡¡¡. Aquí no hay quien ser relaje ¡¡¡. Cuando más a gusto crees que estás va algo que lo jode como pueden ser conversaciones que hay pendientes durante todo el año y que por falta de tiempo o de pillar al contrincante no has podido tener y como se da el caso que son dos seres extraterrestres que durante el año tan solo cohabitan en el mismo piso, apenas se conocen y se lanzan cohetes en un pulso a ver quien los tira mas fuertes y gana el campeonato sonoro.

Y eso sin contar que cuando ya has explotado igual que una olla a presión y quieres desconectar leyendo ese libro que llevas todo un año para abrir más de la primera página, pero viene el niño y te pide que le lleves a matar medusas en la playa. Uf ¡¡¡¡¡¡¡ y encima para un día que puedes dormir la siesta porque los niños y tu pareja se han ido a tomar el sol, como los lagartos, a la playa con la vecina del apartamento de la izquierda, al olvidarte de desconectar el móvil va tu suegra y te llama diciendo que como están de camino a casa de su hijo Juanito que ha sido tan amable de invitarlos a pasar unos días en su nuevo apartamento que se han comprando a pie de playa, van a pasar haceros una visita y así hacen un alto en el camino.

Pero ¿quién es esa persona con la que llevo viviendo todos estos años?. Te preguntas al segundo día de tus vacaciones en la playa.

Cuando regresas de vuelta a tu hogar, ya sueñas con el día que suene el despertador por la mañana que te recuerde que es tu primer día de trabajo y se te pone una cara de felicidad que piensas….. ohhh ¡¡¡ ahora empiezo mis verdaderas vacaciones anuales.

En otros casos el viaje de regreso lo haces en solitario y con una cara de limón amargo y llamando de camino a tu abogado para hacerle saber que cuando llegues a la ciudad quieres que te tenga preparada la demanda de separación y ante la pregunta del abogado de que razones alegas, respondes “porque el año que viene quiero irme solo de vacaciones” o como en la mayoría de los casos simplemente dices mi pareja y yo “somos incompatibles”.

Nota: Parodias con tono de humor.

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